El martes pasado, en un encuentro de la editorial Santillana, tuve la oportunidad de hacerle llegar a De Santis una pregunta que surgió de mis alumnos de primer año, luego de haber leído El buscador de finales: "¿En qué te inspiraste para escribir el libro?" A continuación, transcribo su respuesta:
Me acuerdo que hace muchos años estaba en
el aeropuerto de Barajas, en Madrid, esperando para volver a Buenos Aires. Había
habido una nevada tremenda, y yo me quedé muchísimas horas sin poder tomar el
avión; se me había acabado lo que tenía para leer y empecé a escribir esta
historia sin saber cómo iba a seguir, que no es como siempre trabajo, porque normalmente
bosquejo el argumento, haciendo esquemas; para mí es muy importante tener el
mapa de la historia antes de empezar. La empecé y me quedé sin seguirla, no se
me ocurría cómo continuar, años después la retomé y pude terminarla.
Ese es un posible comienzo, y el otro,
creo que en realidad el principal, fue hace muchos años, cuando esta misma
editorial organizó un concurso para chicos de secundario que consistía en
escribir el final de un cuento. Yo tenía que escribir un relato completo y
partirlo por la mitad; dentro de las bases del concurso estaba esa primera
parte, y los chicos tenían que imaginarle un final. No podía ser cualquier
cuento, sino uno que pudiera prestarse perfectamente para eso. Había una caja y
no se sabía qué había adentro, era algo que invitaba a una posible respuesta;
no cualquier cuento sirve para eso.
Y otro factor que posiblemente pesó en la
historia fue la editorial Abril, donde yo trabajé; en el libro aparece como
Libra. En ese entonces, cuando yo empecé a trabajar en periodismo, ya era vieja;
esta editorial tenía un montón de revistas de diferentes temas, pero no
historietas, lo de las historietas lo agregué yo.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar